Evolucionando.

El último día del verano, aprovechando una tarde de asueto, pude disfrutar de lo que más me gusta pasear desnudo. Y a medida que avanzaba mi recorrido por estos cálidos bosques gallegos (en el sentido que te sientes fusionado y arropado por la vegetación) recordaba aquellos tímidos primeros pasos en el nudosenderismo que iniciara años atrás.

Anteayer mientras discurría por el camino con mi gorra y mis botas de caminar como única vestimenta, sentía como se acercaba un tractor, aunque en un principio parecía que circulaba por el mismo sendero que el mio, descubrí que lo hacía por otro paralelo unos escasos diez metros más arriba; hace algún tiempo me habría alertado como medio de prevención para esperarme una respuesta “non grata” del otro, sin embargo me descubrí caminando ajeno a ello viendo como los dos grandes perros -y dóciles- que lo acompañaban bajaban hacia mi ruta meneando su cola, se aproximaban y les acariciaba la cabeza, para -al rato- volver  a su camino ante el silbido de su dueño al que saludé alzando la mano y me devolvió el saludo.

Mi desnudez no existía, fisicamente no portaba ropa, pero no me sentía desnudo ante la mirada del agricultor. Es un paso más dentro de mí, ayudado por lo que ocurría fuera de mi.

Ahora ya no me preocupa cruzarme o no con alguien, ahora simplemente trato de elegir un recorrido que me resulte cómodo, he desterrado esos pensamientos y esos temores ante la inesperada reacción de otr@ paseante. Tal vez se deba a que ya me he cruzado con algún que otr@ y para nada sus reacciones se han parecido a lo que me imaginaba, siempre en función de lo que otr@s comentaban que les había ocurrido a ell@s.

Simplemente emboco un sendero y me descubro a mi mismo fusionado con él, y trato de sentir el trinar de los pájaros, el silbido del viento y el susurro de las hojas de los árboles. Si bañarse en el mar desnudo es una sensación única, la de caminar desnudo por el bosque es irrepetible. Se estimulan de otra forma los sentidos. Lo recomiendo a aquellos que tengan la oportunidad de probarlo.

Xouba <º))))))<

Una respuesta a Evolucionando.

  1. Ivan Akirov dice:

    Esa sensación del caminar desnudo por un bosque la conozco, vivo en las montañas de mi país, lo que tengo alrededor son montañas boscosas, más bien selváticas, esto es el trópico americano, de manera que cada vez que me encuentro en esos parajes y lo considero prudente y adecuado (lo que intento cada vez) me despojo de mis coberturas y disfruto de un rato al desnudo, mientras temperatura e insectos me lo permitan, tal vez un chapuzón en un gélido río que desciende de las altas montañas, seguido de un merecido calentamiento al sol sobre una roca. También un paseo por los senderos de nuestros páramos, sobre los 3000 metros sobre el nivel del mar es tentador para quedarse expuesto a los elementos, el viento frío, compensado por la calidez extra de los rayos del sol a esa altura y la falta de mosquitos y semejantes. La naturaleza nos ofrece enormes posibilidades si sabemos verlas, aprovecharlas y disfrutarlas, sin duda alguna.

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