Invitados al desnudo.

Ahora que el frío aprieta y llevamos más ropa encima de la que nos gustaría, trato de acordarme y consolarme esperando por el verano, o al menos por esas temperaturas más agradables que me permitan ir desnudo a diario por casa. Soy de esos que llega a casa y se pone cómodo quitándose la ropa. Hay quien se quita los zapatos, hay quien se quita el gabán, y hay quien incluso se quita la camisa. Yo me lo quito todo. Y los que viven conmigo también.

Y cuando digo “los que viven conmigo” suelo incluir -además de mi familia- a mis invitados, cuando los tengo. Pues si algo tengo claro cuando alguien viene a mi casa es que yo no alteraré mi vida cotidiana, de la misma manera que yo no permito que los demás alteren la suya cuando yo los visito. No obstante, y salvo cuando desconozco si tienen por costumbre disfrutar de la desnudez como yo, les advierto de nuestra “rara” costumbre, que por fortuna siempre ha sido bien entendida e incluso compartida. Lo cual me lleva a la reflexión de hoy ¿por qué no lo hacen en su casa y sí en la mía? He tenido invitados que me han apuntado que en su casa la desnudez la practican para ir de la ducha a la habitación como mucho, pero eso de sentarse a ver la tele, o a compartir mantel calzando unicamente las zapatillas jamás lo habían hecho hasta que se pasaron de visita por mi refugio. El hecho de tener otras personas bajo tu techo llevando cierto estilo de vida, lleva a imbuirte de los rasgos más destacados de esa forma de entender la vida. Y sin lugar a dudas el rasgo más destacado del nudismo, es la desnudez.

Por otra parte sé que hay nudistas de andar por casa que cuando reciben visitas son ellos los que se adaptan a las costumbres del huésped. No consigo entenderlo. Una cosa es ofrecer tu casa, y otra renunciar a ella. Creo que lo que falla en esos casos es el no haber hablado con anterioridad del estilo de vida que se practica, tal vez por vergüenza a que no sepan entenderlo o malinterpretarlo; y por ello prefieren perder. A mi me gusta jugar a ganar, porque sólo jugando sabré si gano… o pierdo. Y por fortuna siempre que lo he hablado me han entendido. Y no porque me sepa explicar bien, sino porque tengo claro lo que quiero, lo que busco, y lo que puedo ofrecer.

Xouba

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: