Aquí no pasará.

A través del correo me advierten de una noticia de un diario sueco en el que se refleja la iniciativa de unas jóvenes para acudir a las piscinas públicas sin la parte superior de sus bikinis, es decir, en top-less. Polémicas al margen sobre si es legal, ilegal, o alegal, regular en espacios privados (aunque las piscinas sean públicas) la vestimenta; esa iniciativa me trae recuerdos sobre la normalización del top-less en las playas de mi terruño natal cuando hace años esa “moda” empezó a acercarse a esta esquinita del mundo.

Recuerdo cómo los adultos (por aquel entonces apenas había entrado en la adolescencia) hablaban de que en tal o cual playa algunas mujeres ya desnudaban sus pechos como las extranjeras hacían en las Canarias o las Baleares. Incluso puedo recordar la indignación de algunas de nuestras madres -y padres- al afirmar que “a esas playas ya no se va a poder ir más”. Luego llegó la adolescencia y cómo después del verano en los primeros días de clase, algunos compañeros afirmaban haber visto en tal o cual sitio a una chica tomando el sol ¡¡¡desnuda!!! Afortunadamente descubrí el nudismo muy pronto -gracias a una de esas chicas de las que mis compañeros hablaban- y con ello mi desconcierto ante las ansias de los demás por ver a una mujer desnuda. Espero que ya se les hayan pasado, pues creo que francamente, algunos no vivían pensando día y noche en ello.

Pero sin lugar a dudas lo que mejor recuerdo es una conversación que hubo un día en torno a una comida familiar, en la que salió el tema de que una chica había estado sin la parte superior del bikini en una playa que está a pocos metros del lugar de la reunión y dónde las familias se reunían las tardes de verano. Alguien comentó que era un avance imparable, que en otras playas ya era una práctica común y casi obligada, y que más pronto que tarde ese caso aislado sería un recuerdo frente a la cantidad de mujeres que tomarían el sol en top-less en cualquier playa. Una de las mujeres de la reunión -la más profeta- advierte que “eso aquí no pasará, porque en esta playa la gente es muy decente y no lo consentiría”.

Este verano he vuelto a esa playa, hacía años que no volvía por allí, y una buena mayoría de las mujeres tomaban el sol, paseaban por la orilla, o jugaban con sus niños, sin la parte superior de sus bikinis. Algunas incluso ¡¡¡llevaban tanga!!! Realmente no entiendo como la “gente decente” que habitualmente va a esa playa desde hace años lo ha “consentido”. Aunque tal vez pueda aportar una pista la chica que estaba en top-less y en tanga, con la que me paré a charlar pues hacía años que no la veía. Concretamente, casi desde el verano en el que su madre -que también se acercó a saludar- lanzó aquella “profecía”.

Xouba 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: