Te vigilo.

Ocurrió este verano, a finales. El turista había abandonado nuestras playas y se encontraban más tranquilas que de costumbre. Unos pocos disfrutábamos del sol, el mar y nuestra desnudez.

Al soplar algo la brisa y como el sol ya no calienta con la fuerza de otros meses había decidido ponerme un poco más alejado de la orilla, casi entre las dunas que marcan el límite de la playa y donde esta comienza a fusionarse con el campo. A unos metros de mi toalla se coloca una chica, aunque ella había decidido internarse en una pequeña hondonada que formaban las dunas y le ofrecía mejor cobijo.

No dudó en desnudarse pese a su juventud pues a simple vista se apreciaba que apenas rozaba la mayoría de edad, y hay que reconocer que es difícil ver a jóvenes de esa edad desnudarse con esa convicción encontrándose solas. Su moreno uniforme confirmó que pocas veces -o ninguna- había utilizado prenda alguna para tomar el sol.

Despues de un baño y al volver de la orilla veo un joven que caminando entre las dunas parece buscar acomodo. No le doy importancia y me tumbo al sol; aunque pocos minutos más tarde aquel joven vuelve a reclamar mi atención al ver que todavía continúa pululando entre la vegetación y los montones de arena. Sospechando lo evidente, pues su ámbito de maniobra coincidia en el espacio con el lugar que ocupaba la chica que había llegado poco antes, procuro no sacarle el ojo de encima al nuevo visitante.

Le pierdo de vista en una maniobra en la que parecia tirarse al suelo; así que, sin dudarlo un instante me pongo en pie y escruto con la vista cada metro del terreno para encontrarlo nuevamente. Allí estaba, tumbado sobre la duna que resguardaba del viento a la chica; desde la zona más alta el joven debía tener una visión del cuerpo de aquella mujer que -probablemente- dormida, permanecía ajena al abuso que estaba cometiendo su nuevo vecino.

De repente, me ve y me mira. Y no aparto la vista, sino todo lo contrario, se la clavo con tal ahínco que queda estupefacto mirándome; y de repente, ¡una idea!: en milésimas de segundo viene a mi cabeza una película que había visto el día antes y en la que el actor Robert de Niro amenazaba al otro protagonista con una mirada asesina mientras se llevaba los dedos índice y medio a los ojos para dejar claro que lo estaba vigilando. Así que, con esa imagen en la cabeza y casi al instante reproduje el gesto para terminar señalándole con el dedo cerciorándole que me dirigía a él.

Funcionó. ¡Vaya si funcionó!. El chaval se puso en pie, comenzó a caminar entre las dunas alejándose de mi. Yo lo seguía por la playa, para que cada vez que se volvía buscándome con su vista, me encontrase nuevamente y se cruzase con mi mirada acompañada del oportuno gesto. Desapareció entre las dunas, tal y como había aparecido; y en ese momento, no pude dejar de reirme con la situación y me descubro acompañado en mis carcajadas por las de otro joven que había presenciado la escena. Se levantó y se acercó a comentarme que lo había visto todo y que no se esperaba mi reacción, le confirmé que yo tampoco me la esperaba y que más que nada fue algo espontaneo, pero que funcionó. Nuevamente rompimos a reir, nos presentamos y atrajo nuestra atención la chica que indirectamente participó en el numerito, la cual sólo percibió a medias la aventura y su curiosidad al ver que nos reíamos en su dirección la llevó a levantarse y acercarse para que le contásemos lo ocurrido.

Tras las presentaciones terminamos la tarde los tres sentados en la arena, contándonos anécdotas, sabiendo los unos de los otros, y rompiendo a reir cada poco. Resulta paradógico que el hecho de buscarme un enemigo, me haya reportado nuevas amistades. Sin embargo, enemigos como ese me encanta tenerlos; y sobre todo, vencerlos… con una simple mirada.

Xouba

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: