La linea de separación.

Esto me pasa por quejica. Resulta que vuelvo a encontrar otro interviú, pero de semanas anteriores (justo el posterior al artículo que criticaba aquí). La noticia que reclama mi atención y de nuevo mi cabreo versa sobre la marcha ciclonudista que se llevó a cabo en Madrid para reivindicar mejoras para los ciclistas.

El artículo lo vuelven a colocar en el suplemento de sus páginas centrales -MAX- y en el que se hace un repaso por la actualidad más “caliente” (entiendiendose esta palabra en el sentido más sexual que nos podamos imaginar), además de fichas sobre cine X, reportajes de mujeres desnudas, y -cómo no- dos páginas a todo color y bien ilustradas sobre la marcha ciclonudista.

Los textos no llegan a tres párrafos mal escritos, donde se ve que los han estirado para llenar el hueco. Están vacios de contenido, han tomado algo de información -supongo que de los trípticos que se repartían ese día- y la han adornado. Nada sobre la colaboración ofrecida por AANUMA, nada sobre el eco de la iniciativa en otras ciudades, nada sobre la libertad del desnudo en lugares públicos,… vamos que si continuasen ‘nada‘ndo se plantan en los U.S.A. en un periquete.

Eso sí, fotos las que quieras; bueno, las que quieras no, porque las limitaciones del papel obligan, pero que en ese sentido van sobrados es evidente. En todas ellas un denominador común: la mujer. Desconozco si era fotógrafo o fotógrafa, pero que desde luego le gusta el cuerpo femenino no se le puede negar. Por un lado hay que reconocer el buen hacer del fotógrafo/a; son instantaneas que reflejan bastante bien el ambiente del momento, así como el trasero de la chica que con mirada cómplice sonrie al fotógrafo/a y encabeza el artículo. Por otro lado, tengo entendido que en la marcha participaron más hombres que mujeres y esa medida no se ve reflejada en las imágenes.

Desde el colectivo nudista sabemos que al participar en un acto público, en lugares públicos, y sobre todo con público, te expones a que te puedan fotografiar libremente pero: ¿y el mercadeo?. Evidentemente interviú ha “vendido” esas fotografías, junto con el resto de la revista, así que existe un lucro a cuenta de la imagen de terceros y que no han autorizado explícitamente. El argumento de que se fotografiaba un evento cae por su propio peso, pues en ninguna instanea se aprecia intención de captar la mayoría de participantes y sí a algun@s en concreto.

No es mi finalidad hacer de abogado del diablo, pero sí la de cuidar que se nos respete al menos como nosotros respetamos a los demás. Y si bien tomar fotografías de una actividad es totalmente respetable, publicarlas y lucrarse sin el consentimiento de los fotografiados me suena -cuando menos- poco respetable. De saltarse esa linea a la del abuso, e incluso el delito, creo que hay muy poca distancia.

Xouba

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: